Indignación e insubordinación (no es lo mismo ni es igual), Capítulo 3

La diferencia entre indignación e insubordinación es de mayor importancia y de prevalencia: a largo plazo; de una o de la otra depende el destino futuro de este país. Bien sea por la vía efectiva del rescate democrático o por el descenso ignominioso a la barbarie.

Si la clase media logra aprender de los errores del pasado y retoma la iniciativa política, se convertiría no solamente en opción de poder, sino en la única esperanza razonablemente cierta, de preservación de la vida y las instituciones democráticas. Sí por el contrario, esa clase media extravía el camino y fracasa, la ley y el orden seguirán sucumbiendo y arrastrando consigo todo lo demás.

Las posibilidades de que la clase media vuelva a la política son ahora mejores que nunca, desde los años 60’. En aquel entonces, la promesa de prosperidad, consumo y bienestar se impuso gradualmente sobre la agitación política. La misma clase media que aportó la generación de los mártires de los años 60, reencausaron sus vidas y redefinieron sus intereses décadas después.

Ahora que los modelos de desarrollo económico, el espejismo de la felicidad del consumo y las vitrinas y todo ese mundo de la banalidad se han venido abajo; ahora cuando empieza a prevalecer la convicción de que ese mundo es irrecuperable y que además está bien que así sea, se abre de nuevo la posibilidad y el espacio para ese regreso de la clase media primero y según algunos, a la política tradicional pero también a la nueva política, la que surge en esta época producto de la bancarrota de las plataformas neoliberales y del fracaso de los partidos y dirigencias políticas en casi todo el mundo.

No estamos ya en una época de cambios como pudo denominarse el periodo de los años 60 sino en medio de un cambio de época de no menor envergadura que la disolución del antiguo imperio romano que dio paso a la edad media y con ello a la disolución de todas las
normas de derecho y civilización del imperio a favor de poderes regionales, locales y sectoriales regidos por nuevos códigos y donde solamente los obispos católicos pudieron otorgar una semblanza de orden y cohesión a un mundo que se desmoronaba como lo hace el nuestro.

Compartir:

Populares

Demasiado abuso 📢

https://youtu.be/9eyW6mGMT_E

Exhortación patriótica 🇩🇴📢

https://youtu.be/DgfJlkgwMZ4

Nos cuestan 40 millones al día

https://youtube.com/shorts/57IcalJvuVE?feature=share

Comentarios Recientes

Rafael A Segura Veras on Rescate en Constanza
Rafael A Segura Veras on Rescate en Constanza
Pedro Alejandro on LO MEJOR AL GOBIERNO
Pedro Alejandro on LO MEJOR AL GOBIERNO
Pedro Alejandro on Mascarillas: La Gran Estafa
Miguel Angel López R. on JUSTICIA AHORA
Raul Pichardo on RD LE QUEDA GRANDE AL PRM
Junio Rafael Lopez Familia on RD LE QUEDA GRANDE AL PRM
Ercilio Salcedo on RD LE QUEDA GRANDE AL PRM
Eric Mercedes on RD LE QUEDA GRANDE AL PRM
Litay Amelia Ramos on Programados para divertirnos
Litay Amelia Ramos on Programados para divertirnos
Litay Amelia Ramos on Programados para divertirnos
JOSE DIPUGLIA on LO MEJOR AL GOBIERNO
Ramón felix on LO MEJOR AL GOBIERNO
Darwin Matos on LO MEJOR AL GOBIERNO
Miguel A. Montero Lebron on Ya se vé que no es fácil.
Javier Bisono on Ya se vé que no es fácil.
Luis Tavarez on Mascarillas: La Gran Estafa
Edward Miguel Dominguez Sanchez on PANDEMIA: UNA OPORTUNIDAD… PARA REFUNDAR LA NACION
Compartir: